Cuándo imprimir es mejor que bordar
El hilo no es tinta y nunca lo será. Hay trabajos que resuelve mejor que cualquier impresión: un escudo que sobrevive a cien lavados, una letra en relieve que se nota al tacto, una prenda que parece haber costado algo. Y hay tres trabajos en los que pierde siempre. Quien le diga lo contrario le está vendiendo puntadas. Aquí están, para que decida antes de que exista el archivo.
Una fotografía o un degradado suave
El hilo no tiene medios tonos. Una puesta de sol que pasa del naranja al violeta se convierte en cuatro bandas planas, porque cada banda es un carrete y entre ellas no hay nada. La impresión mantiene un tono continuo; el bordado no. El resultado no se lee como una versión estilizada, sino como un error.
Texto por debajo de unos 4 mm de alto
Una mayúscula de 4 mm se dibuja con trazos más finos que el hilo que debería trazarlos. Un hilo más fino compra una fracción de milímetro y nada más. Es el mismo umbral que decide el tamaño de un logotipo entero, tomado por el otro extremo: la letra no es demasiado pequeña para el diseño, es demasiado pequeña para el material.
Más de unos ocho colores
Cada color es una aguja que enhebrar y un corte entre medias. En una prenda es una molestia. En doscientas es el coste entero del trabajo, repetido doscientas veces. No es que la máquina no pueda — es que usted paga cada uno, en cada pieza.
- ¿Se puede bordar una fotografía?
- No con fidelidad. El hilo viene en colores planos sin mezcla entre ellos, así que una foto queda reducida a unas pocas bandas planas. Para cualquier cosa fotográfica, imprimir es la respuesta honesta.
- ¿Es mejor bordar que imprimir?
- Para un logotipo, un monograma o un escudo sí — dura mucho más y se nota que vale algo. Para fotografías, degradados finos y texto muy pequeño no. Decide el material, no el precio.
- ¿Cuántos colores de hilo son demasiados?
- A partir de unos ocho, los cambios de color determinan el coste, porque cada uno es un hilo y un corte en cada pieza. Reducir la paleta antes del archivo ahorra más que cualquier descuento.
Si su diseño no es ninguno de los tres, el hilo le hará justicia. Suéltelo y el taller le enseña el resultado bordado a su tamaño antes de pagar nada.